
Señor Jesús, Buen Pastor,
nos ponemos en tu presencia en silencio y confianza.
Ayúdanos a comenzar este tiempo de cuaresma.
Tú conoces el corazón humano
y ves con claridad las fragilidades de tu pueblo.
Mira, Señor, a quienes sufren,
a los más pequeños,
a los heridos en su dignidad,
a quienes esperan ser escuchados y cuidados.
Suscita en tu Iglesia vocaciones
con corazón semejante al tuyo:
hombres sencillos, humildes y atentos,
capaces de servir sin dominar,
de acompañar sin invadir,
de cuidar con respeto y ternura.
Forma pastores, apostoles del buen trato,
que protejan la vida frágil,
que permanezcan junto al dolor
y nunca se acostumbren al sufrimiento ajeno.
Que en la oración,en soledad y silencio,
aprendan a mirarse y mirarte,
y mirándote, aprendan a amar como Tú amas.
Que su vida, unida a la Eucaristía,
sea pan partido para los demás.
Espíritu Santo,
habla en el silencio del corazón y
llama con devoción a quienes no amen el poder y la gloria.
Guía con inteligencia y sabiduría a quienes buscan ser
sembradores de Paz y Fiesta.
Fortalece a quienes en la fragilidad buscan consuelo,
y llamalos a servir, ya que quienes conocen tu cruz
pueden restaurar tantas heridas y humillaciones y crear Cielo en la Tierra.
Amen
Claudia Tzanis


